Aumento de mama con tejido graso

El doctor Jaime Ospina Flórez, responsable de estas intervenciones en el servicio de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora de Hospitales San Roque Las Palmas, contesta las preguntas más frecuentes sobre el aumento mamario con la técnica de lipotransferencia

¿En qué consiste?

Se utiliza el propio tejido graso de la paciente (obtenido mediante liposucción), para ponerlo en las mamas a modo de material de relleno, aumentando el volumen de las mismas.

¿Quién la puede realizar?

Un cirujano plástico entrenado en técnicas de liposucción e infiltración cutánea, lo que asegurará resultados más estéticos evitando al máximo las posibles complicaciones.

¿Soy candidata para un aumento de mamas con tejido graso?

El primer requisito es tener grasa. No se podrá realizar esta técnica en un paciente delgado, sin acúmulo de tejido graso. No se puede ser donante de tejido graso ni tampoco recibirlo de otra persona.

¿Qué exámenes preoperatorios hay que realizar?

Los mismos que para cualquier cirugía convencional. Estos dependerán de la edad del paciente y las enfermedades que padezca. Habitualmente, con una radiografía de tórax, un EKG y una analítica es suficiente.

¿Cómo se desarrolla la técnica? ¿Se aplica anestesia?

El procedimiento se realiza bajo anestesia general. Normalmente se obtiene el tejido graso ―a través de incisiones de 3-4mm― de la región abdominal, caderas y cara interna de los muslos. Dicho tejido graso se infiltra en ambas mamas por incisiones de 2mm, por lo que las cicatrices son casi imperceptibles.

¿Qué ventajas tiene?

La utilización de tejido propio elimina la posibilidad de rechazo del injerto o las complicaciones de otras técnicas que utilizan materiales externos. Además de aportar volumen, se produce una mejora en la calidad de los tejidos de la mama. La textura conseguida es excelente, imitando fielmente el tacto de los tejidos de tu cuerpo.

¿Cuáles son los riesgos?

Muy pocos, los mismos que tiene un procedimiento de liposucción, a los que se añade la posible formación de un quiste oleoso y microcalcificaciones (apreciables en pruebas de imagen como la mamografía). Dichas complicaciones son corregibles y tienen poca repercusión estética. Actualmente no existen estudios científicos que contraindiquen su uso desde un punto de vista oncológico.

¿Cómo es el postoperatorio?

Corto. Se suele dar el alta el mismo día o al día siguiente. No se trata de un procedimiento muy doloroso. Implica el uso de prendas de compresión tipo faja durante una temporada y evitar la manipulación de la zona tratada para que no se desplace el injerto. La incorporación a tu trabajo es casi inmediata y los hematomas se pueden disimular con la vestimenta. Podrás realizar actividad física a las 3 semanas con normalidad.

¿Los resultados son duraderos?

Sí. Una vez que el injerto se integra en la zona receptora (puede reabsorberse una pequeña parte), se mantiene a lo largo de los años y se comporta como el tejido graso de cualquier parte del cuerpo, por lo que puede aumentar o disminuir según cambie tu peso. Esto le diferencia de otros materiales de relleno artificiales, cuyos resultados desaparecen con el paso del tiempo y que además no están exentos de producir reacciones de rechazo.

¿Se puede volver a realizar?

Se pueden realizar varias sesiones hasta obtener el volumen deseado, siempre y cuando el paciente tenga tejido graso suficiente para extraer.

¿Se puede aumentar de peso para la cirugía?

Se podría pero, si la paciente tras la cirugía quiere recuperar su peso previo, la zona tratada adelgazaría, por lo que se perdería el resultado de la cirugía.

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